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Una mañana llena de lluvia

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Publisher
Eusko Ikaskuntza
Publication Date
Keywords
  • Biografías

Abstract

Una mañana llena de lluvia UNA MAÑANA LLENA DE LLUVIA Santiago Aizarna Llovía aquella mañana en San Sebastián, y en la cuenca del Bidasoa y tampoco había cesado de llover en el alto de Ibardin, aunque aquí eran las nieblas las que se habían adueñado del ambiente. Llovía con un sirimiri blando, manso, fino, ese mismo sirimiri de tantas maneras narrado por la pluma de don Pío. Y no éramos muchas personas, acaso cincuenta o algo más, las que nos habíamos reunido en la calle Oquendo, frente a la casa donde el mismo novelista cuenta que nació: “He nacido en San Sebastián, el 28 de diciembre de 1872, en la casa número 6 de la calle de Oquendo, casa que había construido mi abuela, doña Concepción Zornoza. No sé por qué me figuraba que había nacido en la calle del Puyuelo, calle donde viví después, del pueblo viejo, oscura y húmeda, y que luego han tenido el mal gusto de llamarla calle de Don Fermín Calbetón, que era un político mostrenco y vulgar. Al decirle a mi madre que no era un lugar bonito donde yo había nacido, me contestó que no; que había nacido en una hermosa casa de lo que antes se llamaba el paseo de la Zurriola, que estaba enfrente del mar, y que ahora no lo está porque han hecho un teatro y unos hoteles delante. El haber nacido junto al mar me gusta; me ha parecido siempre como un augurio de libertad y de cambio.” La intención o la pretensión de este grupo de personas era la de colocar una placa conmemorativa en la casa donde nació don Pío. La intención sólo se cumplió a medias. La placa, efectivamente, se colocó en la casa, pero no en el piso que correspondía. Ya se nos había advertido anteriormente a los congregados allí que la dueña del piso se oponía abiertamente a cualquier imposición de placas en sus dominios. Luego, casi todos los que tomamos parte en este acto, nos fuimos a Itzea. Llovía por la cuenca del Bidasoa, y uno se acordaba vagamente, con fruición, 292 SANTIAGO AIZARNA con una sensual y egoísta delicia de aquella venta singular, una cualquiera d

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