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Bellpuig 1960, núm. 005

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.„,,. .l os11 1 1 1 1 ÓRGANO DE LA PARROQUIA DE LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR Artá, jueves 5 de mayo de 1960 AÑO I - N.° 5Depósito Legal P. M. 715 - 1959 Redacción y Administración CENTRO SOCIAL Primeras Comuniones EN el decreto "Quam singulari", de 8 de agosto de 1910, ordenaba San Pío X: La edad de la discreción, tan- to para la Confesión como para la Sagrada Comunión, es aquella en la cual el niño empieza a razonar, esto es, alrededor de los siete años. Desde este tiempo empieza la obligación de satisfacer ambos preceptos de Confesión y Comunión". Al llegar para el niño el peligro de perder la gracia del Bautismo la Santa Madre Iglesia, solícita siempre por el bien de sus hijos, le regala el mismo Cuerpo de Dios, para mantener en su alma la vida sobrenatural. Así como un día el Señor se valió de su Cuerpo Santísimo para curar a los enfermos, dar vida a los muertos, convertir a los pecadores, adoctrinar a las turbas y lograr la redención del hombre, así el mismo Cuerpo del Señor, bajo los accidentes de pan y vino, llega al alma del niño y le comu- nica la misma vida de Dios, la vida de la gracia. Fiesta de familia y alegría íntima. Preparados debidamente por padres y maestros se dan cuenta los niños de la importancia de este acto, y aun- que muchas cosas accidentales llenen este día, sin embargo la primera co- munión deja huella profunda en el alma de los pequeños y les inicia en el trato familiar e íntimo con Jesús, su amigo y confidente íntimo. Lástima que tales acontecimientos y otros similares en lugar de reves- tir un carácter estrictamente sagrado, se conviertan muchas veces en fiestas verdaderamente paganas, llamando la atención sobre ellas la Santa Madre Iglesia velando siempre por el bien espiritual de sus hijos, que son los mismos hijos de Dios. Napoleón desterrado en la isla de Santa Elena. En la nostalgia y quietud del destierro había tiempo para recordar horas felices. Qué día pensáis fue el más grande de mi vida? Los generales, aduladores y sumisos, enumeran fe

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